No es un secreto que la compra de una casa podría significar un gran impacto en el destino de sus finanzas, se podría decir, incluso, que esta compra representaría la mayor parte de su patrimonio neto. Teniendo en cuenta este panorama, probablemente se ha pasado por su mente la urgencia de pensar estrategias para adquirir este ahorro en forma de propiedad, excellent outil pour les boiseries. Porque, a fin de cuentas, la economía fluctúa y ese ahorro podría convertirse en una inversión.

Todas esas ideas están en el lado correcto. Pero si usted es un individuo de 20 a 25 años, probablemente las interrogantes serían distintas; ¿Debo asegurar realmente un patrimonio desde ahora? ¿Qué tal si no quiero vivir en este sitio para siempre?

Si le pregunta a cualquier allegado probablemente le diría que alquilar un departamento sería como tirar el dinero a la basura; el dueño de la propiedad se quedaría con su dinero y claramente esto no representaría una inversión. Evidentemente esa lógica nos llevaría a la siguiente conclusión: comer también es un desperdicio, ya que es dinero que, de igual forma se iría al basurero.

La clave está en el momento. Debe conocer bien su situación actual para garantizar una buena toma de decisiones. Si es una persona que suele moverse frecuentemente de un domicilio a otro, ya sea por cuestiones de trabajo o porque se encuentra en una etapa donde no ha encontrado aún su lugar ideal y prefiere seguir explorando, alquilar un departamento es siempre la opción más barata a largo plazo.

En cambio, si necesita moverse por una zona en específico la mayor parte del tiempo, lo más conveniente es estabilizarse en un inmueble. Muchos expertos, entre ellos Sal Khan en su sitio web khanacademy, afirman que rentar y comprar una casa cuesta lo mismo a largo plazo ¿la razón? Cuando se compra una casa a través de un crédito se deben pagar intereses que equivalen generalmente a un mínimo del 6% del costo del crédito, lo que sería similar al pago de la renta del inmueble.

Así, Khan expone que ese porcentaje de interés se iría a la basura al igual que el dinero que se paga por renta. Sin embargo, existe una diferencia circunstancial; con la renta, no tienes un inmueble propio, es prestado y con la compra de la casa a través de un crédito (meilleur ponceuse a bande), saldría más costoso pero provechoso en igual medida, porque el domicilio sería de su propiedad.

En conclusión, una decisión de esa magnitud requiere un plan estratégico que se adecue a su situación actual y la futura. Existen muchos argumentos a favor de rentar y otros que se contraponen con la idea de comprar.

No obstante, todos son válidos dependiendo su situación. El alquiler le proporciona movilidad y una dinámica de vida más holgada, le permite, además, invertir en cosas que le produzcan dinero a medida que va invirtiendo. La compra le da estabilidad económica y emocional, no solo es un mecanismo para vivir, es una inversión que le servirá como herencia para sus seres queridos.