Las leyes de tránsito existen para regular y controlar el tráfico en una ciudad y así evitar caos, embotellamientos y el desorden. Además, como propósito más importante, buscan salvaguardar a los ciudadanos, tanto a conductores, como a los peatones. Romper alguna de estas reglas conlleva a una multa que deberá ser pagada por el conductor, y que tiene un valor variable dependiendo a la gravedad de la infracción.

La mayoría de nosotros en algún momento ha cometido alguna infracción de tránsito que ha lamentado hasta hoy, no porque haya provocado un accidente de gravedad, sino por la gran cantidad de dinero a pagar por una multa. No hay formas más lamentable y hasta bochornosa de perder dinero que por cometer una infracción de tránsito. Desde saltarse un semáforo en rojo, o no ceder el paso, hasta aparcar de manera incorrecta en vías públicas. ¿Te imaginas tener que pedir un préstamo para pagar una multa?

Como buen administrador de tu dinero, y consciente de lo valioso que es este, mantenerte alejado de las multas es una buenísima idea. Aún cuando las puedes pagar en un periodo de tiempo considerablemente largo, siempre será una carga más, una salida más de tus ingresos. Puede que tengas como pagarla, sin embargo, al tener varias acumuladas pueden llegar a ahogarte y complicarte. Además, si se trató de una infracción muy grave, no podrás conducir por un tiempo, lo que puede hacerte perder dinero porque ya no puedes llevar los niños a la escuela, además del tiempo que te tomará hacer las mismas tareas.

Una de las infracciones de tráfico más comunes hoy en día, no solo en España sino en el mundo entero, es conducir mientras utilizas el móvil, o algún otro dispositivo. Y aunque es considerada una infracción menor (grave) la cantidad a pagar es elevada. Unos 200 euros más la consecuente pérdida de tres puntos.

Otras infracciones que son muy recurrentes es el exceso de velocidad o conducir bajo efectos alcohólicos. Estas infracciones podrían costarte hasta ¡500 euros cada una! y de entre 4 a 6 puntos. Y este no sería el peor de los escenarios, puesto que si la infracción es muy grave, podría propiciar la suspensión de la licencia de conducir, trabajos comunitarios e incluso ir a la cárcel, meilleur tronconneuse.

Existen otras infracciones que son consideradas graves y que suponen una multa que oscila los 200 euros entre las que tenemos saltarse un semáforo en rojo o las señales de stop o ceda el paso.

La mayoría de las faltas pueden costarnos unos cuantos euros pero se pueden evitar solo siendo cuidadosos y responsables. Por ejemplo, asegúrate de mantener tu licencia de conducir vigente, ya que si eres pillado sin ella, acabarás perdiendo 200 euros. Asimismo, mantén un repuesto para tus ruedas en caso que alguna sufra un pinchazo, evita que tu matrícula se deteriore puesto que si no se puede leer también será multado. No cumplir con estos requerimientos significan multas de hasta 200 euros.

Nada nos cuesta respetar las leyes de tránsito, y de hecho, nos cuesta mucho a nuestro bolsillo cuando las incumplimos.