Olvídate de contratar a personal de bienes raíces. Puedes hacer este trabajo por ti mismo y te dará más ventajas al corto y largo plazo. Si estás leyendo este artículo es muy posible que estés en busca de un nuevo hogar, y hayas comenzado a buscar lugares en donde te gustaría pasar algunos o todos los años de tu vida. ¿Pero cómo poder llegar a elegir el hogar que tú y quizás otras personas habitarán sin morir en el intento? Primero que nada, debes considerar el presupuesto con el que cuentas; honestamente, ésta es la clave de todo el proceso.

Un consejo importante es que sepas que un presupuesto te ayudará a saber con cuánto es que cuentas para poder elegir un bien raíz, y que esto te dará una pauta sobre a qué propiedades ponerles atención y a cuáles no. Una vez determinado tu presupuesto, tendrás que buscar casas acorde a éste, y si te es posible, busca debajo de este presupuesto para que tus expectativas no se vean afectadas cuando sepas que no puedes adquirir un bien raíz de mejor “rango” – piastra a induzione.

Así que, veamos los pasos para hacer un presupuesto para una nueva casa:

1. Entiende tu salario.

Esto siempre será el primer paso para hacer un presupuesto. Saber cuáles son tus ganancias mensuales después de impuesto es la clave para de ahí comenzar a hacer todos tus cálculos. Si cuentas con el apoyo de otra persona para adquirir este nuevo hogar, deben también tomar en cuenta dicho ingreso después de impuesto. Si no cuentas con un salario regular, tendrás que sumar todos tus recibos de nómina de los últimos doce meses y el resultado dividirlo entre 12. Así podrás saber con mayor certeza con lo que dispones mensualmente.

2. Descubre tus gastos normales.

Por gastos normales nos referimos a aquellos gastos que indudablemente debes pagar con cuentas de electricidad, gas, etcétera de forma fija cada mes, aquellos que quizás solo pagues en cierta temporada del año, y aquellos que gastes en ocasiones especiales, o que sean recurrentes pero puedan variar en función del uso que les das (tostapane professionale 2018).

3. Toma en cuenta los gastos posteriores.

Bien debes saber que tener una casa cuesta dinero posteriormente, por lo que debes tener en cuenta estos. Y dependiendo de donde se ubique la casa, tendrás o no que pagar costos relacionados al entorno o a la edificación en sí, así como el mantenimiento mismo del hogar, además de los inevitables impuestos y seguros.

4. Hora de hacer cálculos.

Ahora que sabes tus ganancias y tus costos mensuales (sin contar naturalmente los costos que tengas actualmente en tu hogar), tendrás que restarle a tus ganancias todos estos gastos que mencionamos anteriormente. Además tienes que tomar en cuenta “gastos de emergencia” que se podrían presentar.

5. Toma los intereses en cuenta.

Cuando tengas la cantidad mensual, calcula con un rango de porcentaje de interés que se maneje en el área donde se encuentra la propiedad el pago mensual final que tendrías que pagar.

Así podrás saber con más certeza cuánto podrías estar gastando mensualmente en el hogar y su respectivo interés.